El problema de la radiación es que es invisible, pero es extremadamente duradera y tarda miles de años en desaparecer de forma natural. Los vehículos expuestos a estas labores quedaron completamente irradiados, y fueron estacionados en la zona de exclusión de Chernobyl, un área de unos 30 kilómetros cuadrados en torno a la central nuclear, que incluye la ciudad fantasma de Pripyat. Se estima que unos 1.350 vehículos fueron allí abandonados: ambulancias, vehículos de construcción, helicópteros, blindados, coches.